En un pequeña ciudad de Veracruz llamada Temosh, a la edad de 18 años Cantinflas era un joven lleno de virtudes, nociones, metas y de costumbres desde su infancia, pero con una dificultad económica que no lo dejaba salir adelante; el siempre buscaba la manera de tener dinero haciendo pequeños trabajos para ayudar a su madre.
En una ocasión el caminando por el parque con la emoción de encontrar un buen trabajo y sobresalir, pero para algo que nunca iba a estar en sus planes, choca con una hermosa niña de la alta sociedad se llamaba Heidi, la niña más bonita con caireles y ojos color miel, era también envidiada por todas las jovencitas de la ciudad ya que sus papás era muy ricos, al chocar sus miradas chocaron sus ojos llenos de amor al primer momento, pero Cantinflas y Heidi desde ese momento se enamoraron. Cantinflas siguió su camino y Heidi tenía una cita con sus amigas en un café que se encontraba frente al parque.
Al paso de los días Heidi se sentía inquita por volver a ver a Cantinflas, el destino los cruzo nuevamente y se volvieron a encontrar en el parque así es fue una coincidencia; solo se sonreían y los dos pensaban en conocerse, pasaban las semanas y sucedía lo mismo, hasta que un día se dio la oportunidad de conocerse, los dos sabían que no eran de las mismas sociedades pero estaban tan enamorados que a pesar de todo lucharon por su amor. Sus familias se imponían pero no les importaba ya que al fin y al cabo el amor los unía por un fruto que se dio en sus vidas en inesperados momentos.
Continuaron juntos, ya que para consolidar su amor terminaron casándose y viviendo una vida maso menos equilibrada, ellos trataban de no chocar a pesar de los riesgos que pasaban sus familias terminaron entendiendo que ellos serían felices a pesar de no haberse tratado mucho tiempo y que por una mirada su amor crecía constantemente día a día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario